La batalla del
laberinto
TÍTULO ORIGINAL: The Battle of the Labyrinth
AUTOR: Rick Riordan
TRADUCTOR: Santiago del Rey
EDITORIAL: Salamandra
NÚM. PÁGINAS: 313
PRECIO: 14,50 €
¡Cuidado! Esta reseña puede contener spoilers de los libros anteriores.
A punto de comenzar primero de
secundaria, Percy Jackson no espera emociones fuertes, sino más bien un
aburrimiento soporífero. Pero cuando en la nueva escuela se presenta una vieja
amiga, seguida de un par de animadoras diabólicas, los acontecimientos se
precipitan y todo empieza a ir de mal en peor. La guerra entre los dioses
olímpicos y Cronos, el malvado señor de los titanes, se vuelve inminente, e
incluso el Campamento Mestizo, donde se refugian los jóvenes semidioses, corre
el peligro de sucumbir ante el avance del ejército de Cronos. Para detener la
invasión, Percy y sus amigos deben emprender una arriesgada búsqueda a través
del laberinto, un mundo subterráneo plagado de trampas peligrosas, monstruos
furiosos y criaturas perversas, concebido para acabar con quienes se atrevan a
profanarlo.
Y aquí estamos otra vez, con una nueva
reseña de este autor y esta saga que tanto me gusta. Creo que os hablo de estos
libros en cada uno de los vídeos que hago y es que Percy Jackson y los dioses
del Olimpo es una de mis sagas favoritas, y no hay más. Soy pesada, mucho, y lo
siento, pero cuando una se entusiasma se pone en este plan cansino.
Parece que la normalidad, dentro de lo
posible, amenaza a la vida de Percy. Éste ha sido aceptado en una escuela de
secundaria, gracias a que el novio de su madre es profesor allí. Percy no
quiere causarle problemas, y realmente se esfuerza en que el día de orientación
para alumnos nuevos transcurra sin incidentes. Pero no puede ser así, y después
de enfrentarse a unas empusas, incendiar la sala de música y salir corriendo,
vuelve al campamento de inmediato. Nada es como era años atrás, puesto que la
amenaza de Cronos es cada vez más palpable, muchos mestizos han desaparecido y
otros se han unido al bando contrario. Aunque la mayor amenaza está en una
cueva que Annabeth y Percy encuentran en el bosque: una entrada al famoso
laberinto de Dédalo, y una vía que las tropas de Cronos utilizarán para entrar
en el campamento y destruirlo. No si antes consiguen encontrar a Dédalo para
lograr que éste no ayude al enemigo.
Volvemos a encontrarnos con acción a
raudales, el toque cómico característico de Riordan y sobre todo, unos
personajes maravillosos. Éstos cada vez tienen que enfrentarse a mayores
peligros, monstruos más poderosos e incluso terribles titanes y criaturas
arcaicas de gran poder. Pero no dejan de crecer, y a todos estos problemas se
les juntarán más preocupaciones propias de la adolescencia. ¡Como si no
tuvieran suficiente! Poco a poco el romance va quedando más claro y evidente,
cosa que ya era obvia y que se va fortificando a lo largo de los libros. Pero en este libro se va un poco más allá y nos brinda un bonito mensaje para que todos queramos y cuidemos a la naturaleza.
Me ha encantado la forma que el autor ha
dado al laberinto. En serio, es simplemente escalofriante y genial. Tiene vida
propia, es un mundo con sus propias reglas y no sabes dónde puede llegar a
desembocar. Une las principales ciudades de Estados Unidos (ya sabemos que todo
el mundo griego está emplazado ahí en la actualidad jujuju) y puede llegar a
ser una trampa mortal, especialmente para héroes. También conoceremos a nuevos
dioses que hasta el momento no habían dado la cara como Hefesto y Hera, e
incluso el señor D demostrará tener corazoncito. Vamos, que hay de todo en este libro.
En esta entrega, quedan desvelados
varios misterios y las piezas del tablero perfectamente colocadas para el
siguiente movimiento. Un movimiento que dará mucho de lo que hablar porque
señores, ¡se acerca la batalla final!
En definitiva, La batalla del laberinto
es, de nuevo, un libro cargado de acción, humor y aventuras, que da pie a lo
que estoy segura será el mejor final para esta saga que tanto me ha
entusiasmado desde el principio. ¡No sé a qué esperáis a leer los libros!