TÍTULO ORIGINAL: Murder on the Orient Express
AUTORA: Agatha Christie
TRADUCTOR: E.Machado -
Quevedo
EDITORIAL: RBA (coleccionables)
NÚM. PÁGINAS: 200
PRECIO: -
SAGA: -
OPINIÓN
Mi primera impresión cuando
terminé de leer el libro fue: ¿por qué no lo he hecho antes? Siempre me han
gustado las historias de misterio y policíacas, y siendo Agatha Christie una
gran representante del género, no entiendo cómo no me puse antes con una de sus
novelas. Por eso, en cuanto vi que en un quisco vendían algunos de una colección de 2010, no pude evitar hacerme con un par de ellos. Lo peor de todo es que ahora que he empezado, no creo que pueda parar
hasta leerlas todas.
No creo que haga falta un resumen
de la historia. Supongo que todos conocéis, aunque sea de haberlo escuchado
(como yo hasta hace poco) la trama de la novela. Poirot toma el Orient Express
en pleno invierno, compartiendo vagón con un variado y pintoresco elenco de
viajeros. Una noche uno de ellos aparece asesinado y el tren queda atrapado por
una tormenta de nieve. Velando por la seguridad de los viajeros y para que el
acontecimiento no salpique a la compañía del tren y no se involucre a la
policía de otros países, Poirot tendrá la obligación de resolver el misterio.
Me ha encantado la forma tan
realista y detallista con la que narra Agatha Christie. Expone los
acontecimientos de forma ordenada, y al mismo tiempo confusa, puesto que no
entendía muchas veces nada ni veía la conexión de los hechos, hasta que en los
últimos capítulos se fue formando una hipótesis en mi cabeza que resultó
correcta. Pero eso no quiere decir que sea previsible, para nada. Creo que la
autora sorprende y mucho, sobre todo con la meticulosidad con la que está
hilada la trama.
Los personajes no podrían ser más
variados y elaborados. En el Orient Express se ven obligados a convivir durante
pocos días personas de distintas nacionalidades, personalidades y ambiciones.
La autora ha sabido representarlos correctamente, dotando a la novela de
una riqueza indiscutible en este aspecto. Y cómo no, hay que destacar a
Hercules Poirot, nuestro detective. Es un hombre muy inteligente, con una mente
prodigiosa creo yo, y muy refinado. No puedo deciros nada más que me ha encantado,
y no he podido evitar ponerle el rostro del detective Ayala de Gran Hotel (para
los que hayan visto la serie).
En resumen, gracias al estilo
cuidado y la trama bien hilada de Asesinato en el Orient Express he disfrutado
como nunca del libro, el cual es, sin duda alguna, un buen ejemplo del género.
No sé cómo no he leído nunca antes algo de la autora, pero lo tengo claro:
vendrán todos los demás.